El verdadero corredor de bienes raíces

El Corredor de Bienes Raíces debe ser un profesional vendedor, asesor, agente, técnico y consultor inmobiliario, pero por sobre todo ser un Profesional con principios, consciente de que más que inmuebles, vende ilusiones, esperanzas, anhelos y sueños de las personas.

Ahondando más en el concepto, se puede definir al Corredor de Bienes Raíces como el profesional que ayuda al cliente a comprar, vender y/o alquilar una propiedad, y que además le asesora en los tópicos relacionados con la propiedad y con la compra y venta.

La principal función del corredor es ser objetivo y velar por los intereses de ambas partes, es decir, por el propietario vendedor y por el cliente comprador, cuando está atendiendo a los dos, así como asesorar, suministrar información veraz, y ser un facilitador de las transacciones inmobiliarias.

Esta es la filosofía que inculcamos, proyectamos y defendemos, en la Cámara Costarricense de Corredores de Bienes Raíces.

Esta es una profesión que sólo deben ejercer personas capacitadas, como lo son los asociados a nuestra Cámara, que vela por dar constante y actualizada capacitación a sus asociados.

Dentro de las ventajas que conlleva el ser Corredor Profesional de Bienes Raíces, podemos destacar el conocimiento que posee del mercado a partir de las relaciones que fomenta con los demás corredores profesionales y con los clientes.

Además, los corredores profesionales –que lo son sólo los asociados de la CCCBR- cuentan con diversos recursos y herramientas para facilitar su trabajo y garantizar los mejores resultados en las mejores condiciones a los clientes, como lo son las redes de contactos que facilitamos en la cámara, incluyendo nuestra red MLS.

Se puede decir que la clave del éxito para estos Asesores Profesionales está basada en cuatro pilares generales:

  1. Comprender a los clientes, sus necesidades y deseos, en lo que la Cámara brinda asesoría.
  2. Conocer y facilitar toda la información del mercado que le ocupe, tanto en materia de precios como, productos y características, para poder ofrecer a sus clientes una amplia gama de opciones, en lo que la Cámara brinda asistencia a sus asociados.
  3. Conociendo las necesidades del cliente, ayudarle a encontrar el bien que realmente le satisfaga.
  4. Trabajar de forma cumplida y responsable, para recibir honorarios proporcionalmente.

Con estos elementos se crea un círculo de satisfacción en donde todos ganan y el Corredor Profesional se ve motivado a seguir trabajando y buscar más clientes complacidos.

Para el Corredor de Bienes Raíces es importante poseer aspectos de personalidad que le facilitarán su incursión y éxito en este negocio.

Es innegable que los clientes siempre valoran la ética, la cortesía, la honestidad y la franqueza en cualquier Corredor Profesional; por eso es importante que el Corredor cultive siempre estas cualidades.

Asimismo, los clientes valoran si su Asesor Inmobiliario tiene los debidos conocimientos en mercado, avalúos, aspectos financieros, legales y de comportamiento humano, ya que estos criterios profesionales serán una guía para satisfacer sus necesidades inmobiliarias.

También el Corredor Profesional debe velar por una siempre buena presentación en cuanto a su indumentaria y presentación personal.

La profesión de Correduría de Bienes Raíces es una experiencia llena de humanismo. Encontrarse a un cliente satisfecho en un supermercado, por ejemplo, que le salude con mucha alegría y afecto por haberle ayudado a comprar su casa, son parte de las recompensas que ofrece esta tan estupenda labor. Nuestro fin debe ser que cada cliente termine siendo un amigo; lo que incluso ha de favorecer a los Corredores Profesionales con nuevos negocios, ya sea por este mismo cliente, o por referencias. .

La Cámara Costarricense de Corredores de Bienes Raíces los invita a asociarse y desarrollar de esta linda profesión como Asesores Profesionales de Bienes Raíces.

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